-Tiempos duros y complicados enfrenta el empresario Giancarlo Parretti.
El Final del Reinado
El lunes 17 de junio del 91, los miembros de la junta directiva del CLBN habían tenido suficiente con todos estos desmanejos y estafas de Parretti y los de su socio Florio Fiorini, que acontecieron en menos de un año, resultando un incumplimiento por no haber pagado la totalidad del préstamo otorgado. Sin dudarlo ese día, invocando sus derechos en virtud del acuerdo de abril, los burócratas tomaron la decisión de expulsar a Giancarlo Parretti del control de gestión del directorio corporativo en MGM; El Banco francés Crédit Lyonnais rápidamente inició una demanda civil en su contra en base a sus antecedentes en el Tribunal de Cancillería del estado de Delaware (en donde estaba constituida la sociedad MGM/UA).
El miércoles 1 de enero de 1992 formalmente perdió el control total de MGM-Pathe Communications Company y fue destituido del estudio; Además, los burócratas del Banco se encargaron de despedir también a Yoram Globus de su puesto ejecutivo como Vice-Presidente de la productora Hollywoodense, teniendo que regresar a su cargo como productor ejecutivo dentro de la compañía Cannon Pictures junto a Christopher Pearce.
Cuando el financiero italiano Parretti se tuvo que correr forzado de su cargo tras la lucha de poder, Alan Ladd Jr. tuvo que asumir los controles como nuevo Director Ejecutivo y Presidente del directorio de la compañía MGM-Pathe en abril de ese año 1991; Ladd ya tenía experiencia en el estudio, ya que fue Presidente de MGM/UA en 1985 y bajo su gestión se habían realizado los exitosos films Moonstruck (1987), A Fish Called Wanda (1988) con John Cleese, Jamie Lee Curtis y Kevin Kline, y Child's Play (1988) dirigida por Tom Holland con actuaciones de Brad Dourif, Catherine Hicks y Chris Sarandon. Otra de las nuevas figuras a bordo del directorio fue James Kanter como Director de Operaciones. Durante el nuevo cambio en la gestión se realizaron películas como Thelma & Louise (1991) dirigida por Ridley Scott, Life Stinks (1991) de Mel Brooks, Timebomb (1991), Harley Davidson and the Marlboro Man (1991) con Mickey Rourke y Don Johnson, Once Upon a Crime (1992) y The Cutting Edge (1992) entre otras.
Alan Ladd Jr. (derecha) junto al recién asumido Dennis C. Stanfill (izquierda) como co-Chairman y co-CEO en el edificio de MGM, el día miércoles 22 enero de 1992. Stanfill además tenía responsabilidad por la gestión financiera de la compañía.
Mientras tanto el abogado de White & Case, Charles Meeker, llamó al FBI y a la SEC. Ambas instituciones iniciaron investigaciones sobre Giancarlo Parretti y su administración de MGM-Pathe Communications; Meeker también contrató a un agente especial jubilado a cargo de una oficina del FBI en Los Ángeles para investigar a la compañía. Según la investigación del exfuncionario del FBI, Lawrence Lawler, Parretti se apropió indebidamente de aproximadamente 100 millones de dólares, directa o indirectamente, de Metro-Goldwyn-Mayer Pictures y Pathe Communications. Más de mil millones de dólares fueron para Kirk Kerkorian, quien luego pagó un pequeño porcentaje al CLBN para resolver el litigio entre ellos. Gran parte del resto del dinero se gastó operando Cannon/Pathe Entertainment de 1987 a 1991 y cubriendo las pérdidas operacionales de la compañía MGM durante los ocho meses que el financiero Parretti fue propietario. "MGM-Pathe era una empresa que los ejecutivos seguían dirigiendo para que tuvieran un lugar adónde ir a recibir sus cheques de pago" llegó a decir un ejecutivo que trabajaba allí en ese momento.
El repentino surgimiento del Crédit Lyonnais como el propietario de facto del estudio de cine más famoso del mundo, lo puso en una situación de violación de la Ley de Sociedades de Cartera Bancaria, que prohibía a los bancos poseer entidades no bancarias; Después de años de tratos sombríos con dos financieros italianos de mala reputación, estalló como una intensa tormenta de verano en la prensa francesa. El Banco se vio sometido a una presión cada vez mayor por parte del Ministerio de Finanzas francés y varios diputados de la Asamblea Nacional para proporcionar detalles de sus vínculos con los socios Parretti y Fiorini. El distante Presidente de la sucursal central Jean-Yves Haberer se encontró en la rara posición de emitir un comunicado de prensa por escrito defendiendo la conducta del Banco. Trató de tener las dos cosas: por un lado, culpó a Georges Vigon de los préstamos a Parretti ante instrucciones contrarias y, por otro lado, se quejó de que el Crédit Lyonnais fue víctima de una campaña de desinformación. Citando rumores generalizados sobre los antecedentes de Parretti, Haberer dijo que no tenía pruebas de ningún gobierno de que financista fuera indeseable. Por supuesto Haberer no mencionó el soborno ni los trenes de alta velocidad.
El banquero Georges Vigon en sus mejores tiempos.
Así, el CLBN pronto se enfrentó a un intenso escrutinio federal por parte de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), debido a sus tratos de negocios con Parretti, ya que todo esto se había convertido en un fiasco. En términos generales, el Banco Crédit Lyonnais Nederland NV tuvo que soportar las pérdidas por un valor de unos 5 mil millones de dólares con sus acuerdos en la industria de Hollywood, mientras que en la central francesa del Banco figuraba entre sus activos de su balance de 1991 que poseía el 100 por ciento de la Metro-Goldwyn-Mayer y buscaba sacárselo de encima. Posteriores comprobaciones de antecedentes realizados por la propia CLBN mostraron finalmente que ambos tenían pasados turbios: Parretti poseía un registro de fraude, falsificación y asalto, mientras que en el caso de Fiorini se averiguó que había sido uno de los principales sobornadores políticos y lavadores de dinero de Europa. A pesar de toda esta información, sin embargo, no les había impedido en su momento construir imperios corporativos en Europa con ayuda de Georges Vigon y el Banco, prestándoles a los italianos millones y millones de dólares para la adquisición de todas estas productoras.
The Vagrant (1992) dirigida por Chris Walas y protagonizada por Bill Paxton, con producción a cargo de Brooksfilms y Le Studio Canal+ se distribuyó en cines el 15 de mayo de 1992. Fue la última película de la etapa MGM-Pathe Communications Company.
El affaire MGM/Crédit Lyonnais
Tras la expulsión de Giancarlo Parretti, el nuevo MGM-Pathe Communications se derrumbó bajo una montaña de deudas y la central francesa del Crédit Lyonnais, en un esfuerzo por revalorizar sus inversiones bancarias que perdió en la fusión Cannon/Pathé/MGM, tuvo que excluir al estudio MGM/UA y recuperar todas sus acciones en Pathe Entertainment deshaciendo esta fusión, que finalmente ocurrió el día 2 de julio de 1992. Esto permitió la creación de una nueva compañía con el nombre societario MGM Holdings, Inc. y así el estudió recuperó su viejo nombre Metro-Goldwyn-Mayer Pictures para las producciones fílmicas y su distribución. Pero mientras todo esto sucedía, los burócratas del CLBN pasaron rápidamente de un trato con engaño y soborno a uno de intenso combate legal, iniciando una avanzada sobre todas las otras compañías productoras independientes a las que le habían otorgado préstamos por miles de millones de dólares y que se encontraban desarrollando dificultades financieras, como eran los casos de Hemdale Film Corporation, Epic Productions, Gladden Entertainment (que contenía el archivo fílmico de su antiguo nombre, Sherwood Productions), Carolco Pictures, Trans World Entertainment, De Laurentiis Entertainment Group (DEG) y 21st Century Film Corporation (que en ese momento manejaba Menahem Golan), entre otras compañías.
En los casos donde forzó la quiebra de la compañía, el Crédit Lyonnais Nederland NV se quedaba con el manejo de los derechos de los títulos producidos por sus clientes de Hollywood y eran adquiridos para sumarlos todos dentro del “Epic library” (archivo fílmico Epic), también llamado “Epic Film Collection”: el nombre que el Banco tomó de su propia empresa Epic Productions, tras el cierre de esta, para controlar las películas bajo un solo nombre. Puertas adentro, sin que nadie se enterara, el Crédit Lyonnais ilegalmente tomó todos estos activos y los puso dentro de la Metro-Goldwyn-Mayer para tratar de recuperar su inversión de préstamos, que había perdido durante los dos años de la gestión Parretti, y bajo la Ley Bancaria de EE.UU. Una acción cometida sin el permiso de los productores a cargo de sus compañías, como era el caso de Moshe Diamant y Eduard Sarlui en Epic/Trans World.
El CLBN también tuvo una gran reputación por todas sus actividades de financiación subordinada y sus acciones fraudulentas de simulación en la transferencia de activos societarios (como hicieron con los archivos fílmicos de estas compañías y cederlas a la MGM sin autorización). Entre otros estudios independientes que estaban bajo su cartera de clientes se encontraban Castle Rock Entertainment, Weintraub Entertainment Group, Scotti Bros. Pictures, Nelson Entertainment, Fries Entertainment (antiguamente Charles Fries Productions) y Vestron Pictures (luego comprada por la editora de video Live Entertainment en 1989). Con excepción de Vestron, todas las mencionadas compañías también pasaron a formar parte de la nómina del archivo fílmico de Epic a inicios de los noventa.
John Daly junto a Derek Gibson que dirigían Hemdale Film Corporation eran otros jugadores que se encontraban con dificultades financieras; incluso los responsables de Hemdale le iniciaron un litigio al Banco neerlandés luego de que interviniera y embargara toda la productora, vendiendo los derechos de la película The Terminator (1984) a la compañía Carolco Pictures por mucho menos de su valor de mercado inicial durante el año 1990. Menahem Golan fue también otro caso testigo al sufrir las persecuciones de la banca europea, con los serios problemas iniciados en Cannon y que lo siguieron en su entonces nueva compañía, 21st Century, donde la deuda con el Crédit Lyonnais ascendía a casi 50 millones de dólares, por lo que luego tuvo que iniciar una contrademanda.
El Banco despidió a Alan Ladd Jr. del control total de la ex-MGM-Pathe en julio de 1993, llevándose en compensación varios proyectos en preproducción, entre los que se encontraba el guion de Braveheart de Randall Wallace (filmada en 1995); Ladd fue reemplazado por Frank Mancuso Sr. asumiendo como nuevo Presidente y Director Ejecutivo (CEO) de MGM Holdings, Inc. el día 26 de ese mismo mes. Mancuso, que venía de realizar igual tarea en Paramount Pictures entre 1984 hasta fines del año 1992, se puso manos a la obra y contrató a Michael Marcus como Presidente del estudio Metro-Goldwyn-Mayer y al ex-ejecutivo de Warner Bros. John Calley como Jefe Ejecutivo en United Artists. Durante su mandato pudo revivir con éxito el estudio mediante la reconstrucción poco a poco de sus operaciones de cine, además tomó la decisión de volver a crear una división de producción de televisión, primero denominada MGM/UA Television Productions y en 1993 con el nombre MGM Worldwide Television Group; también rearmó nuevamente una división de dibujos animados con el nombre Metro-Goldwyn-Mayer Animation, manejada por los animadores Paul Sabella y Jonathan Dern.
Frank Mancuso Sr. y su oficina en Metro-Goldwyn-Mayer Pictures.
Afortunadamente, todo había salido a la luz y el CLBN fue descubierto enfrentando cargos y muchos litigios por incumplimiento de contrato, delincuencia organizada, fraude, subordinación equitativa, contribución a la quiebra de productoras e involucrado con prácticas depredadoras de préstamos, mientras los miembros del Banco estaban tratando de ocultar las deudas incobrables de Empire International Pictures de los otros acreedores. Cuando Eduard Sarlui y Moshe Diamant descubrieron el plan, entablaron una demanda como otras productoras intentaron, por lo que el propio Banco Crédit Lyonnais en agosto de 1992 ejecutó la hipoteca de Epic Productions y Trans World Entertainment, destituyendo a Diamant y Sarlui de ambas empresas a la fuerza (argumentando que los dos eran un fiasco en la gestión de una compañía de cine), por lo que entonces cerró su producción de películas a fines de ese año 1992.
Moshe Diamant y Eduard Sarlui interpusieron inmediatamente una demanda contra el Banco por 100 millones de dólares por incumplimiento de contrato y diversos daños y perjuicios, alegando que no les habían pagado por “su” estudio (el que le pertenecía a Charles Band de la ex Empire Pictures) y el resto de sus propiedades. En enero de 1993, el Crédit Lyonnais presentó una contrademanda contra Diamant y Sarlui, alegando que habían exagerado la situación financiera de la empresa y robado dinero del Banco. Sarlui y Diamant también demandaron a su antiguo abogado, Eugene L. Wolver, por ayudar al Crédit Lyonnais Nederland NV en sus intentos de enterrar sus préstamos dudosos en la fusión Empire/Epic, lo que provocó que Epic fuera embargada finalmente por el CLBN.
En una sentencia de mayo de 1993, se prohibió al Banco Crédit Lyonnais ejecutar la hipoteca de Trans World Entertainment, debido al pleito judicial en curso de Eduard Sarlui y Moshe Diamant; Una vez resueltos los litigios en curso, la banca europea indemnizó tanto a Diamant como a Sarlui, por lo que la productora, distribuidora y además compañía editora de video de películas en cine Trans World Entertainment pasó a formar parte de Epic Productions, bajo el control del Crédit Lyonnais. La realidad es que Moshe Diamant y Eduard Sarlui no terminaron cumpliendo los planes del Crédit Lyonnais Nederland NV de crear una gran productora y distribuidora, pero al final los alcances de sus garras financieras también empezaron a afectar a Trans World Entertainment/Epic Productions.
Fotografía del frente de la sede del Banco Crédit Lyonnais Nederland NV tomada el 16 de febrero de 1990.
El escándalo internacional conocido en la prensa especializada como el "Affaire du Crédit Lyonnais" implicó que el Banco francés enfrentara pérdidas que ascendieron a más de 130.000 millones de francos, lo que lo convierte en uno de los mayores escándalos financieros de la historia. Este asunto afectó principalmente en un primer momento a varias filiales del Crédit Lyonnais: Crédit Lyonnais Bank Nederland (CLBN), Société de Banque Occidentale (SdBO), International Bankers SA (IBSA) y Altus Finance; el Crédit Lyonnais anunció que Georges Vigon se había jubilado anticipadamente y que Jean-Jacques Brutschi había sido reasignado al sudeste asiático. El Banco no mencionó a Jacques Griffault, pero él también quedó pronto marginado dentro de la banca estatal. Un conservador en el comité de finanzas de la Asamblea Nacional francesa, François d'Aubert, atacó a Vigon, el chivo expiatorio de Haberer: "Es obvio que las decisiones tomadas en nombre del Sr. Parretti habían sido imposibles sin la aprobación de los más altos niveles del Banco". d'Aubert cuestionó si los grupos del Partido Socialista en Francia e Italia habían presionado al Crédit Lyonnais para que les presten miles de millones a Parretti y Fiorini. En ese momento, la prensa francesa estaba plagada de rumores de que el Presidente francés Mitterrand estaba influyendo en los préstamos.
En 1992 se produjo una desaceleración de la actividad económica en Francia, donde el sector inmobiliario enfrentó una crisis que terminó afectando las posiciones de la empresa Altus Finance; el Crédit Lyonnais además ha registrado por cuarta vez en su historia pérdidas que ascienden a 1.800 millones de francos; Durante 1993, el balance deficitario registró pérdidas históricas de 6.900 millones de francos y la noticia empezó a ocupar hojas y hojas en los medios gráficos y en los principales mercados financieros. El Presidente de la central francesa, Jean-Yves Haberer, cuando se entera de la mayor designación de deudas incobrables de la historia, manifestó tener un sentimiento de "furia absoluta y de estupor absoluto" (sic) por la enormidad de lo sucedido.
La combinación de préstamos imprudentes y corruptos, exceso de expansión e inversiones de alto riesgo en bienes raíces y otros negocios especulativos a finales de los años ochenta y principios de los noventa puso al Crédit Lyonnais peligrosamente cerca de la bancarrota; Bajo la dirección de Georges Vigon y François Gille, quiénes desde el CLBN y el Crédit Lyonnais francés respectivamente orquestaron muchos de los préstamos depredadores y transferencias bancarias ilegales, siendo los responsables principales de la desaparición de varias compañías productoras cinematográficas de bajo presupuesto para siempre. A fines de ese año 1993, el gobierno francés despidió a Haberer y lo puso a cargo de un Banco cuyos activos totales apenas superaban los préstamos incobrables del Crédit Lyonnais (25.000 millones de dólares). En 1994, Jean-Yves Haberer también fue despedido de ese trabajo.
La Comisión Europea impuso severas limitaciones para permitir el rescate del Crédit Lyonnais, principalmente a sus actividades de préstamos internacionales, por lo que el Banco tuvo que ceder el control del 35% de sus activos no franceses por los malos manejos y se vio obligado a vender muchas entidades en los años siguientes. El Banco evitó el desastre financiero trasladando sus deudas y pasivos problemáticos a una nueva empresa estatal creada en marzo de 1995, denominada Consortium de Réalisation (CDR). La creación del CDR quedará en la historia como un hecho muy controvertido, ya que muchos creían que el gobierno francés no debería haber rescatado la división de los Países Bajos de su Banco principal. El Consortium de Réalisation acordó pagar 525 millones de dólares al Departamento de Seguros del Estado de California para evitar una demanda por el escándalo de la quiebra de la empresa Executive Life Insurance Company que aconteció entre abril y septiembre de 1991, cuando se declaró insolvente y sus activos pasaron al Crédit Lyonnais que había comprado sus bonos basura y otros intereses.
El CDR también decidió terminar sus negocios en el mundo del cine, poniendo a la venta las varias filmotecas de extintas productoras independientes antes mencionadas que no pagaron sus préstamos con el Banco, todo ese archivo de películas que estaba reagrupado bajo el nombre "archivo fílmico Epic"; La firma de abogados Loeb & Loeb pasó 4 años determinando el alcance total de estos activos fílmicos, hasta que una vez determinado su valor se puso en licitación para su venta. El multimillonario empresario e inversor armenio-estadounidense Kirk Kerkorian compró de nuevo el estudio Metro-Goldwyn-Mayer al Crédit Lyonnais en 1996; Sus abogados Patricia Glaser y James Schreier fueron los primeros en descubrir pruebas de que los banqueros del Crédit Lyonnais habían aceptado sobornos e iniciaron una investigación interna. A finales de 1997 PolyGram Filmed Entertainment hizo una oferta por 225 millones de dólares y se quedó con todo el archivo reagrupado bajo la marca Epic, hasta que en 1998, irónicamente, el destino hizo que Metro-Goldwyn-Mayer Pictures adquiriera en 1999 por 250 millones todos los activos de la compañía PolyGram anterior a 1996, quedándose de vuelta con todo el "archivo fílmico Epic". Es por esto que en la actualidad la gran parte del archivo fílmico de las mencionadas empresas Epic Productions, Trans World Entertainment, Empire International Pictures, 21st Century Film Corporation y la mayoría de The Cannon Group, entre otras compañías se encuentran dentro del archivo general de la MGM/UA.
Concluirá...
Saludos!! Hoy seguimos con el informe del inefable empresario italiano Paretti y la crisis generada con el prestigioso Banco europeo afectando, principalmente, a uno de los estudios gigantes de Hollywood y a la gran mayoría de productoras independientes. El final lo tenemos muy cerca, así que estén atentos a lo que fue sucediendo y como continuó toda esta historia después, con datos exclusivos como siempre les ofrezco.
También, el mes que viene cerraremos la atrapante historia del comic de Subspecies. Les agradezco que sigan allí!!! :D
Federico






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