jueves, 25 de junio de 2026

La historia (jamás contada) de Giancarlo Parretti: los préstamos fraudulentos con el Banco Crédit Lyonnais en Hollywood y la caída del cine clase B Sexta parte

Los actores y actrices que van a ser parte de los lanzamientos de MGM/UA para el año 1990/91. Marcado con un círculo rojo a la izquierda se encuentra sentado el financiero Parretti.

Los (des)manejos en la MGM-Pathe

El inescrupuloso Giancarlo Paretti no perdió tiempo dentro de la compañía desde que puso un pie en el lugar por primera vez y comenzó a saquear el estudio de Hollywood por dentro: primero despidió a la mayoría del personal de contabilidad y nombró a su hija Valentina, de 21 años de edad, en el puesto de Jefa de finanzas del estudio; Luego colocó a cuatro "actrices" italianas en la nómina de Metro-Goldwyn-Mayer y Cannon/Pathé, dándoles 1 millón de dólares en joyas y pagando durante casi dos años cheques del estudio por un valor de casi 400.000 dólares a nombre de Carla, Marina y Cinzia (esta última que una vez había sido segunda finalista en un certamen de Miss Universo), siendo los únicos tres nombres que se pudieron averiguar por la justicia norteamericana. Las mujeres, que evidentemente no actuaban, se las podían escuchar durante las tardes detrás de las puertas cerradas de la oficina que tenía Parretti en MGM para servirlo sexualmente. Además de engañar a su esposa Maria Cecconi, el financiero utilizó el dinero de la compañía para comprar regalos a sus más de veinte amantes, a las que les prometía (siempre con su comportamiento lascivo), lecciones de actuación y una carrera en el cine de Hollywood que nunca llegaba.

Logotipo de MGM-Pathe Communications.

Parretti había asumido como Director Ejecutivo (CEO) y Presidente del directorio (Chairman) de la compañía, pero al poco tiempo se demostró que no era la persona indicada para manejar los destinos de MGM-Pathe Communications. Un mes después de que el financiero adquiriera el estudio, MGM perdió un pago de intereses de bonos y además hubo informes de facturas de laboratorios fílmicos sin pagar. En 1990 el estudio MGM retuvo una carta de crédito dirigida a Sean Connery hasta que el actor se cansó de que no le pagaran y amenazó con boicotear el estreno de su película The Russia House. El 10 de enero de 1991 un cheque de seis cifras para el actor Dustin Hoffman rebotó en un Banco; otro de los hechos graves fue que el estreno del film Thelma & Louise se tuvo que posponer en los cines de Estados Unidos debido a la falta de fondos, algo que se pudo solucionar recién el 24 de mayo de 1991.

Posters de algunas de las películas estrenadas en los cines durante la etapa MGM-Pathe Communications Company.

Parretti señalando al león emblema de Metro-Goldwyn-Mayer.

En el transcurso de ese año, el Crédit Lyonnais le tuvo que prestar a MGM-Pathe Communications otros 97 millones de dólares para evitar que entrara en bancarrota luego de varios fracasos en la taquilla. Rápidamente se entendió que el caos estaba reinando en la joven compañía por los excéntricos comportamientos de Giancarlo Parretti y durante marzo de 1991 varios de los actores y actrices que estaban en la nómina de MGM llevaron una queja al exitoso abogado de Los Angeles Stephen Chrystie, quién se había ganado la vida a lo largo de los años obligando a que las empresas en quiebra le paguen a sus acreedores. El grupo de artistas de Hollywood alegaba que se les debía unos 18 millones de dólares en total y que el estudio se negaba a pagar, por lo que Chrystie se convirtió en el último de una línea cada vez mayor de abogados y ejecutivos en obtener la hoja de antecedentes penales italiana de Parretti. Sin perder tiempo presentó una queja formal contra MGM-Pathe Communications en uno de los Tribunales de Quiebras que tiene Estados Unidos.
Como resultado de su grave situación, se pretendía judicialmente que MGM-Pathe entrara en bancarrota involuntaria a través del capítulo 7 del Título 11 del Código federal de quiebras, que rige el proceso de liquidación de una compañía bajo las leyes de quiebras del país. Apenas habían pasado cinco meses desde que Parretti adquirió el conglomerado MGM. Si todo este asunto judicial era confirmado por un Juez, la demanda causaría que 300 millones a 400 millones de dólares en bonos de MGM vencieran en 60 días; también podría transferir el control de MGM-Pathe Communications de Giancarlo Parretti, Florio Fiorini y el Banco Crédit Lyonnais a un síndico independiente examinador de quiebras.
La queja del abogado Chrystie aterrorizó a los altos mandos de burócratas del Crédit Lyonnais. Si la deuda del bono se dejaba vencer, tendría prioridad sobre la deuda de MGM con el Banco, pero la pérdida de control de la compañía podría ser peor ya que un examinador de quiebras tendría amplios poderes para investigar los asuntos de MGM-Pathe, incluidas todas sus relaciones bancarias. Jean-Yves Haberer se refugió en sus dos bancarios, Alexis Wolkenstein y François Gille, y los tres llegaron a una decisión fatídica: Parretti tenía que irse a toda costa para evitar una investigación independiente de la relación del Banco con el financiero italiano.

Tarjeta personalizada de Giancarlo Parretti detallando su cargo ejecutivo en la MGM.

Parretti abordando un avión privado de la compañía con el imagotipo de la Metro-Goldwyn-Mayer.

Cuando se supo la noticia de la denuncia de Stephen Chrystie en la justicia norteamericana, Wolkenstein y Gille acababan de regresar a París desde Los Angeles, donde habían estado trazando planes para reducir la deuda de MGM-Pathe. Haberer, el Director Ejecutivo de la central francesa, no les dio tiempo para que desempaquen y ambos volaron de inmediato a Los Angeles nuevamente para hacer frente a la crisis. De los dos, Wolkenstein estaba más familiarizado con MGM, ya que era el Jefe de Georges Vigon y había supervisado los préstamos del Banco a Parretti y Fiorini antes de la adquisición el año anterior. Alexis Wolkenstein también se había reunido, al menos, dos veces con el ministro de Relaciones Exteriores de Italia Gianni DeMichelis en relación con la compra del estudio hollywoodense. Desde el almuerzo con Georges Vigon en el Festival de Cine de Cannes en 1987, Giancarlo Parretti se había convertido en uno de los mayores clientes del CLBN pero ahora eso no importaba. A los ojos de Gille y Wolkenstein, Parretti era historia y todo lo que ambos ejecutivos bancarios aprendieron en los días venideros solo fortaleció su convicción.
El abogado Chrystie, en su sala de conferencias ubicada en Century City, puso la hoja de antecedentes penales de Giancarlo Parretti frente a los dos burócratas bancarios. "¿Cómo pudieron prestarle dinero a un hombre así?" les espetó Chrystie. Visiblemente nerviosos, advirtieron ante sus ojos los documentos legales recién enviados por fax desde Nápoles. "Es un buen caballero", dijo uno de ellos sobre Parretti. En reuniones posteriores con los auditores de MGM y Pathe, Alexis Wolkenstein y François Gille se alarmaron aún más: los auditores habían estado examinando el elaborado acuerdo financiero para adquirir Metro-Goldwyn-Mayer y les advirtieron a los dos banqueros que Parretti había violado las leyes de valores de los EE. UU. Se habían descubierto las mentiras sobre la relación deuda-capital de las empresas a raíz de los préstamos ocultos del Crédit Lyonnais, donde Parretti también había mentido en los informes oficiales a la SEC sobre la transacción Cinema V en 1989, en la que se disfrazaron 184 millones de dólares de deuda; y por último sobre el financiamiento de la fusión que se había hecho parecer como una inversión de capital hecha por él y Florio Fiorini. Los auditores también les dijeron a François Gille y Alexis Wolkenstein que los informes de la SEC acerca de Pathe sobre la adquisición de MGM tendrían que ser revisados de inmediato.
Alan Ladd Jr. también había perdido la confianza en Giancarlo Parretti y era la primera opción de los banqueros europeos para reemplazarlo. Ladd había estado entre los mayores partidarios de Parretti cuando llegó a Los Angeles desde Europa. Incluso lo había elogiado en una gala que se hizo en el Beverly Hilton Hotel al que asistió el Presidente Ronald Reagan y la Primera Dama. Ahora, sin embargo, Ladd le estaba diciendo a los burócratas del Crédit Lyonnais que Parretti era un desastre en la Metro-Goldwyn-Mayer y se ofreció a tomar el mando de la compañía, a cambio de un bono de 1 millón de dólares, además de su salario de 3.3 millones anuales.
Gille y Wolkenstein le dijeron al financiero Giancarlo Parretti que el Banco estaría dispuesto a prestarle a MGM-Pathe Communications aún más millones de dólares para mantenerla fuera de la quiebra y lejos de un examinador independiente, pero sólo si renunciaba al control de la empresa. Parretti acordó dejar el cargo como Director Ejecutivo (CEO) de MGM, pero insistió en seguir siendo Presidente del directorio (Chairman). Después de la desgana inicial, el empresario italiano también cedió su trabajo como Jefe de Pathe Communications a su antiguo conocido Cesare DeMichelis, hermano del canciller Gianni. Los banqueros europeos elaboraron un "acuerdo de gobierno corporativo" que pretendía aislar a Alan Ladd Jr. del control de Parretti. El Crédit Lyonnais prestaría 145 millones de dólares adicionales a la compañía para contener su déficit de flujo de caja, según una estimación, de 1 millón de dólares al día; con esto la situación financiera de los clientes del abogado Chrystie sanarían y él dejaría de lado su queja. Como garantía del préstamo, el CLBN invocó un acuerdo de gestión por escrito que tenía con Parretti desde abril de ese año y con eso se apoderó del control de las acciones de la compañía MGM-Pathe, que estaban en poder del propio empresario italiano, teniendo voz y voto en el directorio del estudio. El acuerdo se firmó el 15 de abril de 1991 y como gesto de buena voluntad, el propio Parretti invitó a todos a una cena con champán.

Giancarlo Parretti sonríe feliz ante los fotógrafos y la prensa.

La paz no duró mucho tiempo dentro del estudio del león: el día después de que el nuevo acuerdo entró en vigencia, el financiero italiano le envió a Ladd un memorando exigiendo que le informara, como propietario mayoritario de MGM, todas las decisiones importantes y se reuniera con él semanalmente. Alan Ladd Jr. respondió enviando su propio memorando diciendo que él era el Jefe. Giancarlo Parretti respondió con otro memorando más subido de tono y la compañía pronto se vio envuelta en una debilitante guerra civil de memorandos que la dejó sin un gobierno efectivo. A fines de mayo, el Crédit Lyonnais buscaba alternativas al enfrentamiento entre Parretti y Ladd y reclutaron a Charles Meeker, el abogado de White & Case que había estado a cargo de que se desestimara la demanda de quiebra de Steve Chrystie, para unirse a MGM-Pathe como Presidente. Meeker hizo mucho más que repartir las notas de mensajería entre Ladd y Parretti, añadiendo sus propias notas a la mezcla y enfureciendo al financiero italiano. En París, el jueves 6 de junio, Parretti le dijo a Meeker (a quien llamó "Meekers"): "Quiero que entiendas, Meekers, que estoy realmente loco... Quiero que entiendas que soy realmente peligroso". Soy muy peligroso, ¿entiendes, Meekers? Soy muy peligroso".
Mientras estaba en París, Charles Meeker recibió una llamada telefónica de un amigo en los Estados Unidos que le decía que su vida estaba en peligro. Los rumores, nunca confirmados, corrían dentro de los pasillos de MGM-Pathe afirmando que Giancarlo Parretti era un hombre violento, un tipo de la mafia, que mataría a cualquiera que amenazara su posición en la empresa o la de su hija Valentina; Los propios burócratas europeos se tomaron en serio esos rumores y comenzaron a celebrar sus reuniones bajo vigilancia armada. Ocho días después, el viernes 14 de junio, Parretti convocó una reunión de la junta de MGM en Los Angeles. Ladd y Meeker boicotearon la reunión. Los directores que asistieron, todos aliados de Parretti, aprobaron varias "resoluciones" que pretendían revocar el "acuerdo de gobierno corporativo" que el Banco había impuesto en abril y que ahora el financiero italiano Parretti manifestaba haber firmado "con una pistola en mi cabeza".
Giancarlo Parretti voló a París esa noche y tuvo una tensa reunión el sábado 15 con Alexis Wolkenstein y François Gille. En vano, Parretti les había exigido que el directorio ejecutivo de la MGM vendiera algunos de sus activos con el fin de poder pagar el préstamo al Crédit Lyonnais, para que de esta manera pudiera recuperar el control total de MGM-Pathe, pero que el directorio le había declinado esta posibilidad debido a la preocupación por la adecuación del precio de los bienes de la compañía que el financiero deseaba vender. Fue la última gota que rebalsó el vaso.

Continuará...

Hola!! :) Aquí les traigo otra nueva entrega de este megainforme detallado sobre Paretti y la compañía MGM-Pathe. Ahora si estamos en una crisis total entre el empresario italiano y el Banco europeo. La crisis financiera se extiende con un final claro en el horizonte. Veremos que sucede en el próximo capítulo.
El mes que viene vuelvo con una nueva publicación del comic de Subspecies.

Federico

jueves, 28 de mayo de 2026

Subspecies #3 (2/2) Eternity Comics - Full Moon Entertainment Comics (4 números) Julio 1991


Continuará en el último número!!!

Hola seguidores! :D Stefan se ha encargado de Radu, pero los subspecies no van a dejar que muera tan facilmente... y Mariah se entera finalmente que son hermanos! Con este clímax, cerramos el tercer número de esta historia y ya nos falta poco para su conclusión. Recuerden que este comic funcionó como precuela de la primera película cuando se estrenó en video y hoy en día no es canon, ya que Ted Nicolaou hizo la quinta entrega de Subspecies como su precuela oficial.
El mes que viene continuo con una nueva publicación del informe sobre Paretti y compañía, y el destino de la MGM y otros...

Saludos y buen cierre de mayo!
Federico

jueves, 23 de abril de 2026

La historia (jamás contada) de Giancarlo Parretti: los préstamos fraudulentos con el Banco Crédit Lyonnais en Hollywood y la caída del cine clase B Quinta parte

Un exultante Giancarlo Parretti posa con el icónico cartel de Hollywood de fondo.

En octubre de 1990, Parretti y Fiorini habían pagado al magnate Kirk Kerkorian un total de 353 millones de dólares. Un mes antes de que expirara el plazo de Kerkorian, todavía tenían que aportar más de 900 millones de dólares y tenían pocas fuentes legítimas. Time Warner, habiendo retirado su compromiso de 650 millones, decidió aportar unos 125 millones de dólares más modestos para los derechos exclusivos de distribución de las películas de MGM/UA en video hogareño, mientras que Turner Broadcasting System le adelantó a Parretti 200 millones de dólares en concepto de obtener los derechos televisivos de las 1.000 películas de MGM que aún no poseía de la histórica filmoteca del estudio del león. Eso solo dejó a los socios financieros italianos con más de 600 millones de dólares cortos.
A sugerencia del productor Dino De Laurentiis, Giancarlo Parretti solicitó la ayuda de Marvin Davis, el multimillonario petrolero que había vendido la compañía de cine 20th Century Fox a Rupert Murdoch, pero que seguía siendo un jugador importante dentro de Hollywood. Después de concertar una reunión en la casa de fin de semana de Davis en Palm Springs en la que no hubo nada definido, el chofer del multimillonario petrolero devolvió a Parretti y dos asociados al aeropuerto. "Este tipo es estúpido" Dijo Parretti sobre Davis en italiano, sentado en la parte trasera de la limusina. "Es un judío grande, gordo, rico y tonto. Ya conoces a los judíos. Siempre quieren algo a cambio de nada. Bueno, esta vez no lo conseguirá. Será fácil de tocar" Continuó diciendo. El lunes siguiente, Parretti llegó a la oficina de Davis en Century City en Los Angeles. "Le voy a enseñar algo" Dijo el petrolero, "¿Recuerdas al conductor que te llevó al aeropuerto? Habla italiano y entendió todo lo que dijiste". Marvin Davis, un hombre corpulento, hizo un gesto hacia la ventana que daba al océano desde su majestuosa oficina en el piso 28. "Ahora", dijo, "tienes una opción. Puedes salir de esta oficina en los próximos 30 segundos... o te arrojaré por esta ventana". Sin pensarlo Giancarlo Parretti huyó del lugar.
Florio Fiorini había sentado las bases durante ese verano para conseguir más préstamos al arreglar la solvencia crediticia de la Société Anonyrne Suisse d'Explotations Agricoles (SASEA), el vasto holding suizo y lavandería de dinero, que él controlaba y que sustentaba parcialmente el imperio Parretti-Fiorini. Había recaudado 340 millones de francos mediante una oferta de obligaciones de SASEA Financière en la bolsa de valores de Ginebra; Parecía que los inversores públicos habían comprado los bonos, respaldando la salud financiera de SASEA, incluso cuando Fiorini y Parretti estaban haciendo una oferta por la compañía MGM. De hecho, lo que ocurría era que SASEA Financière estaba muy endeudada, utilizaba balances generales falsos y había comprado en secreto el 88% de los bonos a través de una subsidiaria neerlandesa de una manera tal que parecía un apoyo público.
Ahora, faltando sólo unos días para el final del plazo de compra, Parretti y Fiorini, respaldados por la "buena salud" de SASEA, se embarcaron en una vertiginosa secuencia de engaños para incitar al sobornado Crédit Lyonnais a prestarles el resto del dinero. Los detalles de los engaños surgen de una serie de declaraciones selladas en la justicia norteamericana. Parretti le dijo a los burócratas del CLBN que Fininvest (el imperio mediático italiano propiedad de Silvio Berlusconi), invertiría 50 millones de dólares en el acuerdo de MGM/UA. No se sabe a ciencia cierta si Berlusconi tenía alguna intención de invertir, o si simplemente estaba permitiendo que Parretti usara el "compromiso" como un medio para infundir confianza en los demás. Señalando a SASEA y Fininvest, el financiero Parretti también les comentó que había conseguido un compromiso de 168 millones de Reteitalia, otra compañía de medios que tenía Berlusconi, para los derechos de televisión y pago por evento para distribuir material de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists en Italia y España. Dentro de esa exposición en la entidad bancaria, lo más importante que Parretti había indicado era que las empresas matrices de Pathe Communications, la cadena de hoteles Meliá y Comfinance S.A. que él controlaba, realizarían inversiones de capital en Pathe por un total de 350 millones de dólares; Lo que no reveló fue un acuerdo secreto en el que Pathe Communications tendría que reembolsar la mayor parte del dinero, si Reteitalia lo exigía, hasta un año después del acuerdo y que ni Comfinance ni Meliá tenían suficiente efectivo o crédito para hacer tales inversiones.
Para ocultarle al Banco Central del Reino de los Países Bajos el papel cada vez más importante del CLBN, que sabía lo débiles que eran Meliá y Comfinance, Florio Fiorini reclutó la ayuda del segundo mayor accionista de SASEA, Jean-Rene Bickart, miembro de la familia Seneclauze y uno de los clientes más antiguos del Crédit Lyonnais, que aportó otros 150 millones de francos. Luego siguió un ejemplo especialmente complicado del tipo de transacción fraudulenta en la que Fiorini se había vuelto tan hábil: hacer que otro préstamo bancario pareciera ser una inversión de capital. Con esto, más varios compromisos contingentes o falsos como los de Fininvest y Reteitalia, Parretti pidió al CLBN y al Crédit Lyonnais en París que le prestaran suficiente dinero para cerrar de una vez por todas el trato con MGM; para pagar más tarde este préstamo "puente" lo haría con los fondos recibidos de Fininvest, Reteitalia y sus otros inversores.
El personal de la División de Negocios de Entretenimiento (EBD) del Banco Crédit Lyonnais Nederland NV se opuso a nuevos préstamos a Giancarlo Parretti. Pero el financiero italiano no necesitaba el apoyo de EBD porque no los había sobornado, ya que con los sobornos a Georges Vigon, Jacques Griffault y Jean-Jacques Brutschi bastaba: Parretti estaba en contacto constante con ellos desde finales de octubre. Jean-Rene Bickart en SASEA Financière fue parte de la farsa circular con unos 550 millones de dólares en préstamos de última hora que aprobaron los tres banqueros (Vigon en París fue el que dio el visto bueno final) para que Parretti y Fiorini pudieran cerrar su compra de MGM/UA Communications. En total, los dos italianos habían pedido prestado al menos el 76% del precio de compra de 1.300 millones de dólares al Crédit Lyonnais, gran parte en secreto para sortear las restricciones impuestas por los reguladores bancarios neerlandeses y franceses. La mayoría de los préstamos se hicieron sin contratos ni divulgación a los inversores, una violación de las leyes de valores de los Estados Unidos y del decreto de consentimiento que Pathe Communications había firmado con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) en 1987, que prohibía las transacciones entre empresas relacionadas que  pretendían ser independientes.
En definitiva, el informe oficial de Pathe que le entregaron a la SEC en noviembre sobre los nuevos préstamos equivalía a una gran mentira elaborada.

El proceso de expansión ahora ruge: Parretti se queda con la compañía del león

El día 1 de noviembre de 1990 el Crédit Lyonnais Bank Nederland y la Société de Banque Occidentale (otra filial del Crédit Lyonnais) finalmente les concedieron una enorme cantidad de dinero, en concepto de otro préstamo, a Pathe Communications por un valor de 1.36 mil millones de dólares a los dos italianos para que completaran la operación de adquisición de MGM/UA Communications Company. Kerkorian en cierta manera estaba muy interesado en desprenderse del emblemático estudio, ya que a través de su compañía Tracinda Corporation se lo había recomprado al empresario Ted Turner en agosto de 1986 reteniendo el 82 por ciento de las acciones de MGM/UA, pero seguía perdiendo miles de millones de dólares en las actividades cinematográficas y afectaba su cartera de inversiones en Las Vegas. Después de haber probado varios intentos de salvataje como planes de refinanciación, escisiones y colocación de acciones ante el público, finalmente acepta la oferta de Interport Holding y SASEA Financière y vende la compañía; En el acuerdo de transacción se negoció que Kirk Kerkorian podía seguir utilizando la marca MGM para sus proyectos de cadenas de hoteles bajo la empresa MGM Grand Inc., del cual Tracinda era el dueño mayoritario.
La compra realizada en la ciudad de Los Angeles también implicaba que ese mismo día se constituyera una nueva sociedad comercial, que fusionó las compañías productoras MGM/UA y Pathe Communications en un nuevo gran conglomerado mediático denominado MGM-Pathe Communications Company. Giancarlo Parretti y Florio Fiorini no ocultaban sus grandes sonrisas en el edificio de la Metro-Goldwyn-Mayer, los ahora ejecutivos rompieron un champán y desfilaron con un león vivo de casi 182 kilos por la oficina principal del estudio en celebración. "¡No me comas!" Le gritó asustado Parretti al animal. MGM-Pathe emitió un comunicado de prensa declarando "el objetivo de ser el grupo de comunicaciones euroamericano más poderoso de los noventa".

-Yoram Globus y Giancarlo Parretti sonríen mostrando sus contratos.

-Parretti sueña en grande: ya tiene el emblemático estudio hollywoodense Metro-Goldwyn-Mayer en su control.

-Giancarlo Parretti habla con su esposa Beatrice Jannozzi y junto a él lo observa su hijo Mauro Parretti.

Globus, Fiorini y en el centro un Parretti temeroso frente al león mascota del estudio.

En todo este tiempo Yoram Globus ha permanecido en Pathe, donde Cannon Pictures era una unidad de producción de películas de bajo presupuesto de la compañía hasta que, durante ese mismo mes de noviembre, a pedido del nuevo dueño Parretti sube de posición para manejar por un breve tiempo los destinos de la división Metro-Goldwyn-Mayer/United Artists, asumiendo como Vice-Presidente y miembro principal dentro del directorio ejecutivo del nuevo grupo de comunicaciones. Para cerrar los trámites de la adquisición del dinero, que se consiguió a través de los prestamistas bancarios, Parretti les prometió a cambio los derechos del archivo de cine y televisión de la Metro-Goldwyn-Mayer y de United Artists; En ese mismo momento en que se fusionó Pathe Communications con MGM/UA, implicaba que la mayoría del archivo fílmico de The Cannon Group pasara a ser propiedad de la productora de león, con algunas excepciones de títulos coproducidos con la Warner Bros. Pictures. La primera película que salió en los cines bajo la marca MGM-Pathe Communications fue Death Warrant el día viernes 14 de septiembre de 1990, con un guion escrito por David S. Goyer y protagonizada por Jean-Claude Van Damme, Cynthia Gibb, Robert Guillaume, Art LaFleur y Patrick Kilpatrick. El film fue uno de los tantos proyectos a medio camino que estaba preproduciendo la vieja Cannon Pictures bajo el nombre "Dusted", pero Parretti y Globus elevaron la película a que sea el gran lanzamiento del nuevo conglomerado aprovechando la incipiente fama del astro de artes marciales belga.

Poster gráfico del film Death Warrant: campana de largada para el flamante nuevo conglomerado MGM-Pathe Communications Company.

-Publicidad gráfica del lanzamiento de Midnight Ride (1990) en video.

Rápidamente el día 7 de noviembre de 1990, Christopher Pearce, Director Ejecutivo en la división Cannon, anunció a través de los medios de comunicación la adquisición de todas las acciones cotizadas en bolsa y garantías de la Cannon Pictures en manos de Pathe Communications Corporation por un valor de 5 millones de dólares. Pearce también acordó comprar un edificio de oficinas en Beverly Hills, California, perteneciente a una filial de Pathe por la que entregó en ese momento varios pagarés por un valor de $9 millones adicionales, a cambio de mantener un candidato en la junta directiva en Cannon que tuviera el visto bueno del propio Parretti mientras los pagarés permanecieran sin pagar. Con esta movida se logró que Pathe y Comfinance S.A. (ahora como una subsidiaria de Pathe Communications), fueran liberados de las obligaciones de prestarle dinero a Cannon Pictures para la producción de films y otros gastos generales.

Continuará...

Hola a todos! Retomamos el informe sobre Paretti y, en este caso, llegamos a algo muy importante: la adquisición de MGM. En las siguientes entregas veremos que sucede con toda esta etapa.

Hasta el mes que viene.
Federico

domingo, 22 de marzo de 2026

Subspecies #3 (1/2) Eternity Comics - Full Moon Entertainment Comics (4 números) Julio 1991


Continuará...

Hola!!! Después de un descanso de unos meses, vuelvo con las publicaciones en este blog, continuando con el comic precuela de Subspecies. Dicho esto, aproveché antes para actualizar también el histórico y exitoso posteo sobre Unovisión, con nuevos posters de algunas películas que emitió el canal. Si todavía no lo vieron aprovechen ahora para ver la reedición 2026!
Y hablando de publicaciones populares, el pasado 21 de febrero el posteo de la "Historia del VHS en Argentina..." cumplió 15 años!!! Muy contento con las visualizaciones que alcanzó y, además, las actualizaciones varias que le pude realizar en estos años, con muchas nuevas imágenes y textos.

Nos reencontramos el mes que viene.
Federico