jueves, 23 de abril de 2026

La historia (jamás contada) de Giancarlo Parretti: los préstamos fraudulentos con el Banco Crédit Lyonnais en Hollywood y la caída del cine clase B Quinta parte

Un exultante Giancarlo Parretti posa con el icónico cartel de Hollywood de fondo.

En octubre de 1990, Parretti y Fiorini habían pagado al magnate Kirk Kerkorian un total de 353 millones de dólares. Un mes antes de que expirara el plazo de Kerkorian, todavía tenían que aportar más de 900 millones de dólares y tenían pocas fuentes legítimas. Time Warner, habiendo retirado su compromiso de 650 millones, decidió aportar unos 125 millones de dólares más modestos para los derechos exclusivos de distribución de las películas de MGM/UA en video hogareño, mientras que Turner Broadcasting System le adelantó a Parretti 200 millones de dólares en concepto de obtener los derechos televisivos de las 1.000 películas de MGM que aún no poseía de la histórica filmoteca del estudio del león. Eso solo dejó a los socios financieros italianos con más de 600 millones de dólares cortos.
A sugerencia del productor Dino De Laurentiis, Giancarlo Parretti solicitó la ayuda de Marvin Davis, el multimillonario petrolero que había vendido la compañía de cine 20th Century Fox a Rupert Murdoch, pero que seguía siendo un jugador importante dentro de Hollywood. Después de concertar una reunión en la casa de fin de semana de Davis en Palm Springs en la que no hubo nada definido, el chofer del multimillonario petrolero devolvió a Parretti y dos asociados al aeropuerto. "Este tipo es estúpido" Dijo Parretti sobre Davis en italiano, sentado en la parte trasera de la limusina. "Es un judío grande, gordo, rico y tonto. Ya conoces a los judíos. Siempre quieren algo a cambio de nada. Bueno, esta vez no lo conseguirá. Será fácil de tocar" Continuó diciendo. El lunes siguiente, Parretti llegó a la oficina de Davis en Century City en Los Angeles. "Le voy a enseñar algo" Dijo el petrolero, "¿Recuerdas al conductor que te llevó al aeropuerto? Habla italiano y entendió todo lo que dijiste". Marvin Davis, un hombre corpulento, hizo un gesto hacia la ventana que daba al océano desde su majestuosa oficina en el piso 28. "Ahora", dijo, "tienes una opción. Puedes salir de esta oficina en los próximos 30 segundos... o te arrojaré por esta ventana". Sin pensarlo Giancarlo Parretti huyó del lugar.
Florio Fiorini había sentado las bases durante ese verano para conseguir más préstamos al arreglar la solvencia crediticia de la Société Anonyrne Suisse d'Explotations Agricoles (SASEA), el vasto holding suizo y lavandería de dinero, que él controlaba y que sustentaba parcialmente el imperio Parretti-Fiorini. Había recaudado 340 millones de francos mediante una oferta de obligaciones de SASEA Financière en la bolsa de valores de Ginebra; Parecía que los inversores públicos habían comprado los bonos, respaldando la salud financiera de SASEA, incluso cuando Fiorini y Parretti estaban haciendo una oferta por la compañía MGM. De hecho, lo que ocurría era que SASEA Financière estaba muy endeudada, utilizaba balances generales falsos y había comprado en secreto el 88% de los bonos a través de una subsidiaria neerlandesa de una manera tal que parecía un apoyo público.
Ahora, faltando sólo unos días para el final del plazo de compra, Parretti y Fiorini, respaldados por la "buena salud" de SASEA, se embarcaron en una vertiginosa secuencia de engaños para incitar al sobornado Crédit Lyonnais a prestarles el resto del dinero. Los detalles de los engaños surgen de una serie de declaraciones selladas en la justicia norteamericana. Parretti le dijo a los burócratas del CLBN que Fininvest (el imperio mediático italiano propiedad de Silvio Berlusconi), invertiría 50 millones de dólares en el acuerdo de MGM/UA. No se sabe a ciencia cierta si Berlusconi tenía alguna intención de invertir, o si simplemente estaba permitiendo que Parretti usara el "compromiso" como un medio para infundir confianza en los demás. Señalando a SASEA y Fininvest, el financiero Parretti también les comentó que había conseguido un compromiso de 168 millones de Reteitalia, otra compañía de medios que tenía Berlusconi, para los derechos de televisión y pago por evento para distribuir material de Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists en Italia y España. Dentro de esa exposición en la entidad bancaria, lo más importante que Parretti había indicado era que las empresas matrices de Pathe Communications, la cadena de hoteles Meliá y Comfinance S.A. que él controlaba, realizarían inversiones de capital en Pathe por un total de 350 millones de dólares; Lo que no reveló fue un acuerdo secreto en el que Pathe Communications tendría que reembolsar la mayor parte del dinero, si Reteitalia lo exigía, hasta un año después del acuerdo y que ni Comfinance ni Meliá tenían suficiente efectivo o crédito para hacer tales inversiones.
Para ocultarle al Banco Central del Reino de los Países Bajos el papel cada vez más importante del CLBN, que sabía lo débiles que eran Meliá y Comfinance, Florio Fiorini reclutó la ayuda del segundo mayor accionista de SASEA, Jean-Rene Bickart, miembro de la familia Seneclauze y uno de los clientes más antiguos del Crédit Lyonnais, que aportó otros 150 millones de francos. Luego siguió un ejemplo especialmente complicado del tipo de transacción fraudulenta en la que Fiorini se había vuelto tan hábil: hacer que otro préstamo bancario pareciera ser una inversión de capital. Con esto, más varios compromisos contingentes o falsos como los de Fininvest y Reteitalia, Parretti pidió al CLBN y al Crédit Lyonnais en París que le prestaran suficiente dinero para cerrar de una vez por todas el trato con MGM; para pagar más tarde este préstamo "puente" lo haría con los fondos recibidos de Fininvest, Reteitalia y sus otros inversores.
El personal de la División de Negocios de Entretenimiento (EBD) del Banco Crédit Lyonnais Nederland NV se opuso a nuevos préstamos a Giancarlo Parretti. Pero el financiero italiano no necesitaba el apoyo de EBD porque no los había sobornado, ya que con los sobornos a Georges Vigon, Jacques Griffault y Jean-Jacques Brutschi bastaba: Parretti estaba en contacto constante con ellos desde finales de octubre. Jean-Rene Bickart en SASEA Financière fue parte de la farsa circular con unos 550 millones de dólares en préstamos de última hora que aprobaron los tres banqueros (Vigon en París fue el que dio el visto bueno final) para que Parretti y Fiorini pudieran cerrar su compra de MGM/UA Communications. En total, los dos italianos habían pedido prestado al menos el 76% del precio de compra de 1.300 millones de dólares al Crédit Lyonnais, gran parte en secreto para sortear las restricciones impuestas por los reguladores bancarios neerlandeses y franceses. La mayoría de los préstamos se hicieron sin contratos ni divulgación a los inversores, una violación de las leyes de valores de los Estados Unidos y del decreto de consentimiento que Pathe Communications había firmado con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) en 1987, que prohibía las transacciones entre empresas relacionadas que  pretendían ser independientes.
En definitiva, el informe oficial de Pathe que le entregaron a la SEC en noviembre sobre los nuevos préstamos equivalía a una gran mentira elaborada.

El proceso de expansión ahora ruge: Parretti se queda con la compañía del león

El día 1 de noviembre de 1990 el Crédit Lyonnais Bank Nederland y la Société de Banque Occidentale (otra filial del Crédit Lyonnais) finalmente les concedieron una enorme cantidad de dinero, en concepto de otro préstamo, a Pathe Communications por un valor de 1.36 mil millones de dólares a los dos italianos para que completaran la operación de adquisición de MGM/UA Communications Company. Kerkorian en cierta manera estaba muy interesado en desprenderse del emblemático estudio, ya que a través de su compañía Tracinda Corporation se lo había recomprado al empresario Ted Turner en agosto de 1986 reteniendo el 82 por ciento de las acciones de MGM/UA, pero seguía perdiendo miles de millones de dólares en las actividades cinematográficas y afectaba su cartera de inversiones en Las Vegas. Después de haber probado varios intentos de salvataje como planes de refinanciación, escisiones y colocación de acciones ante el público, finalmente acepta la oferta de Interport Holding y SASEA Financière y vende la compañía; En el acuerdo de transacción se negoció que Kirk Kerkorian podía seguir utilizando la marca MGM para sus proyectos de cadenas de hoteles bajo la empresa MGM Grand Inc., del cual Tracinda era el dueño mayoritario.
La compra realizada en la ciudad de Los Angeles también implicaba que ese mismo día se constituyera una nueva sociedad comercial, que fusionó las compañías productoras MGM/UA y Pathe Communications en un nuevo gran conglomerado mediático denominado MGM-Pathe Communications Company. Giancarlo Parretti y Florio Fiorini no ocultaban sus grandes sonrisas en el edificio de la Metro-Goldwyn-Mayer, los ahora ejecutivos rompieron un champán y desfilaron con un león vivo de casi 182 kilos por la oficina principal del estudio en celebración. "¡No me comas!" Le gritó asustado Parretti al animal. MGM-Pathe emitió un comunicado de prensa declarando "el objetivo de ser el grupo de comunicaciones euroamericano más poderoso de los noventa".

-Yoram Globus y Giancarlo Parretti sonríen mostrando sus contratos.

-Parretti sueña en grande: ya tiene el emblemático estudio hollywoodense Metro-Goldwyn-Mayer en su control.

-Giancarlo Parretti habla con su esposa Beatrice Jannozzi y junto a él lo observa su hijo Mauro Parretti.

Globus, Fiorini y en el centro un Parretti temeroso frente al león mascota del estudio.

En todo este tiempo Yoram Globus ha permanecido en Pathe, donde Cannon Pictures era una unidad de producción de películas de bajo presupuesto de la compañía hasta que, durante ese mismo mes de noviembre, a pedido del nuevo dueño Parretti sube de posición para manejar por un breve tiempo los destinos de la división Metro-Goldwyn-Mayer/United Artists, asumiendo como Vice-Presidente y miembro principal dentro del directorio ejecutivo del nuevo grupo de comunicaciones. Para cerrar los trámites de la adquisición del dinero, que se consiguió a través de los prestamistas bancarios, Parretti les prometió a cambio los derechos del archivo de cine y televisión de la Metro-Goldwyn-Mayer y de United Artists; En ese mismo momento en que se fusionó Pathe Communications con MGM/UA, implicaba que la mayoría del archivo fílmico de The Cannon Group pasara a ser propiedad de la productora de león, con algunas excepciones de títulos coproducidos con la Warner Bros. Pictures. La primera película que salió en los cines bajo la marca MGM-Pathe Communications fue Death Warrant el día viernes 14 de septiembre de 1990, con un guion escrito por David S. Goyer y protagonizada por Jean-Claude Van Damme, Cynthia Gibb, Robert Guillaume, Art LaFleur y Patrick Kilpatrick. El film fue uno de los tantos proyectos a medio camino que estaba preproduciendo la vieja Cannon Pictures bajo el nombre "Dusted", pero Parretti y Globus elevaron la película a que sea el gran lanzamiento del nuevo conglomerado aprovechando la incipiente fama del astro de artes marciales belga.

Poster gráfico del film Death Warrant: campana de largada para el flamante nuevo conglomerado MGM-Pathe Communications Company.

-Publicidad gráfica del lanzamiento de Midnight Ride (1990) en video.

Rápidamente el día 7 de noviembre de 1990, Christopher Pearce, Director Ejecutivo en la división Cannon, anunció a través de los medios de comunicación la adquisición de todas las acciones cotizadas en bolsa y garantías de la Cannon Pictures en manos de Pathe Communications Corporation por un valor de 5 millones de dólares. Pearce también acordó comprar un edificio de oficinas en Beverly Hills, California, perteneciente a una filial de Pathe por la que entregó en ese momento varios pagarés por un valor de $9 millones adicionales, a cambio de mantener un candidato en la junta directiva en Cannon que tuviera el visto bueno del propio Parretti mientras los pagarés permanecieran sin pagar. Con esta movida se logró que Pathe y Comfinance S.A. (ahora como una subsidiaria de Pathe Communications), fueran liberados de las obligaciones de prestarle dinero a Cannon Pictures para la producción de films y otros gastos generales.

Continuará...

Hola a todos! Retomamos el informe sobre Paretti y, en este caso, llegamos a algo muy importante: la adquisición de MGM. En las siguientes entregas veremos que sucede con toda esta etapa.

Hasta el mes que viene.
Federico