viernes, 24 de abril de 2015

El Galpón (2010) dirigida por Adriana Díaz

Cortometraje realizado por la actriz Adriana Díaz, el cual marca el pasaje a estar dirigiendo y escribiendo su propio proyecto inspirado en el género terrorífico, el cual ama desde niña donde miraba películas hasta la noche tarde sentada frente al televisor, algo que continuará con la llegada del video a mitad de los ochenta. Además de que le encantan varios géneros y directores como Stanley Kubrick, David Lynch, James Cameron, Roman Polanski, Quentin Tarantino y Peter Greenaway entre otros, sus influencias en el cine fueron principalmente Vincent Price y Peter Cushing, las historias de Alfred Hitchcock, Poe y Lovecraft y películas varias como The Pit and the Pendulum de Roger Corman (1961), The Exorcist de William Friedkin (1973), The Ring: El Círculo de Hideo Nakata (Ringu, 1998), Audition de Takashi Miike (1999), Alone de Banjonj Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom (2007), The Omen  de Richard Donner (1976), The Spiritual World de Tharatap Thewsomboon (2007) la trilogía de Evil Dead de Sam Raimi y asimismo el terror oriental entre otras muchas películas.
Luego de comenzar con cortos en escuelas de cine y fascinada por la fotografía y la música, Adriana da sus primeros pasos como actriz mayormente encasillada para interpretar personajes en historias de terror. Su primer gran proyecto como actriz viene de la mano del actor/director independiente Silvio Farah con su película de terror sexploitation El culto de las asesinas, presentada en el festival Buenos Aires Rojo Sangre (BARS) en 2006; Adriana además de interpretar a una ama de casa que arrastra un pasado de haber sido violada por su padrastro (teniendo una hija de esa incestuosa relación lo cual motiva su venganza), trabajó en el área de arte y vestuario del film. En el año 2008 actúa en el film de terror con elementos de sexo y comedia Chikas Vampyras (posteriormente reeditada en el 2014 como La fiestita de Halloween) también presentada en el BARS y bajo las órdenes el mismo director, en este caso Adriana hace un papel del pasado, la Condesa Bathory, que tiene además repercusión hacia el final de la trama apareciendo como espíritu frente a los protagonistas durante la sesión de espiritismo, escenas que ella realizó bajo supervisión de Paula Pollacchi, encargada de la fotografía y dirección adicional para ciertas escenas.
Posteriormente a la realización de dos fotonovelas para dos productoras (donde en una era Gatúbela y otra interpretaba a una asaltante de banco), es entonces que llega el 2010, donde Adriana Díaz se baja de la producción de un film que tenía muchos problemas en su realización y decide emprender la preproducción de este cortometraje en el que se encargó del guión (que escribió en dos horas), la producción general y la dirección; El rodaje fue filmado con una cámara Sony XP en formato HDV en el mes de junio utilizando la casa donde la realizadora vivió muchos años y que pertenecía a sus abuelos; la particularidad del inmueble era que tenía unos 100 años de antigüedad, muy grande y con un clima de tormentas y relámpagos buena parte del tiempo en ese entonces posibilitó el ambiente oscuro, tenebroso y melancólico que se requería. Además en ese momento hay que decir que la propiedad ya se había vendido con lo cual Adriana como productora tuvo que preparar todo en tiempo récord lo que demandó que se hiciera en tan solo dos días. Por supuesto que un rodaje con tensiones de este tipo conlleva a que la realizadora tuviera que poner un esfuerzo enorme en explicar su visión al equipo técnico de lo que quería ver reflejado en pantalla para contar su historia, para eso el fotógrafo Nahuel Alfonso estuvo presente para armar con sus fotos una especie de storyboard que sirviera de apoyo al guión, y en base a eso utilizarlas para seguir adelante para cada toma. Otra cuestión principal durante la preproducción fue el seleccionar a los actores que interpretaran los papeles, para eso la selección fue muy específica: Adriana decidió utilizar a Gustavo Velásquez, un hombre que había descubierto al notar su particular rostro pero que no tenía ninguna formación actoral, por lo que tuvo que dedicar un tiempo en prepararlo para su papel mediante varios ensayos, por último (además de la propia Adriana) completa el elenco la actriz Mariel Alfonso, que justo iba a trabajar con ella en la película anterior del cual se bajaron de su realización.
Pese al apuro generalizado para tener listo el material filmado a tiempo y con un costo total aproximado de 2.000 pesos, Adriana Díaz pergeñó El Galpón como una suerte de despedida de ese lugar en el que fue muy feliz durante muchísimo tiempo.
La postproducción no fue tan fácil tampoco ya que la realizadora no contaba con mucho dinero y se necesitaba editar el corto inmediatamente para el BARS en agosto, pero el director de fotografía Belisario Amador pudo intermediar para conseguir a una persona que pudo editar bajo supervisión de ella durante varias noches, y así tener lista la película en la XI edición del Buenos Aires Rojo Sangre, donde ella entregó el material en el lugar donde reciben las películas para el festival justo tres horas antes de que finalizara el plazo de entrega. Una vez aceptado finalmente El Galpón se estrenó el jueves 28 de octubre de 2010 en la sección “Locos y Psychokillers” de los Cortos fuera de competencia del BARS, obteniendo muy buenas críticas y aclamación por parte del público. Posteriormente el sábado 18 de diciembre del mismo año el corto fue proyectado en el Cine Club Buenos Aires Mon Amour en San Telmo.

Argumento

En una antigua y enorme casa barrial, un hombre dedicado al oficio de herrero, se encuentra en el galpón de la casa donde tiene sus herramientas de trabajo charlando con sus dos nietas (una de ellas llamada Silvina) sobre los recuerdos de cuando era joven y conoció a la que sería su mujer mientras toman mate, el lugar de trabajo ya es un espacio donde en la charla conviven las cosas antiguas, olvidadas y los recuerdos del pasado que ya no volverán para esta familia; De noche su nieta más joven entra para dejarle a su abuelo un té, pero este se sobresalta en su cama al verla y le dice que él ha perdido la que es su abuela. Al día siguiente Silvina lo visita en su pieza pero este no responde a su llamado para que se despierte, el cuerpo helado sin signos anuncia el final inesperado ante la desconsolada mujer; más tarde en el patio de la casa la chica le plantea a su hermana la posibilidad de vender la casa para que cada una siga con su vida. De noche los recuerdos de su abuelo afloran con angustia y miedo por parte de Silvina que grita despertándose.
Los días pasan y la chica no puede soportar que su hermana Silvina esté todavía vestida con las mismas ropas desde que murió su abuelo y sin bañarse, la mujer opta por sacarse la camisa, tirarla al piso y tomar una jarra de agua y volcarla sobre su cabeza sin inmutarse mientras fuma sentada; Más tarde esa noche, Silvina prende su velador, sale de la cama y se pone el camisón de su abuela mirándose frente al espejo, luego camina hasta el lavadero donde la invade una extraña sensación recorre el ambiente mismo y la desestabiliza. Al día siguiente, la chica se despierta encontrando a su hermana tirada en el piso usando la ropa de su abuela, sujetándola la lleva hasta su pieza donde la deja acostada en la cama y abrigándola con ropa para que no tenga frio. Más tarde mientras la chica toma té en el comedor, Silvina aparece luego de despertarse y se dirige al patio como si estuviera ida, caminando por todo el terreno, la chica decide salir afuera al patio y buscarla hasta encontrarla en otra parte de la casa tirada en piso y apoyada contra la pared preguntando por el abuelo, ella trata de hacerla entrar en razón desesperada diciéndole que el abuelo se murió.
Más cerca de la noche la presencia fantasmagórica del abuelo se hace presente en el patio de la casa y entra a donde está Silvina, que se refugia en sus pensamientos pero se alegra al verlo, la presencia fantasmal le dice que está con la abuela contándole sobre todas las mujeres con las que tuvo relaciones, cosa que termina por desequilibrarla aún más a Silvina aumentando su grado de locura.
Al día siguiente su hermana tomará realizará una acción irreversible para terminar con el clima de miedo reinante en la antigua casa familiar…

Análisis

El Galpón se puede ver en la cuenta que Adriana Díaz tiene en el sitio de videos You Tube, de donde saqué el material para este análisis; además se puede encontrar una versión subtitulada en inglés hecha por la propia realizadora originalmente destinada para los festivales y mercados internacionales en su momento. Para aquél que esté interesado en la realizadora pensando en algún proyecto, les recomiendo también que busquen a Adriana Díaz en su cuenta de Facebook para contactarse ya que además sigue con su carrera actoral y, de paso, anunciar que ella en la actualidad se encuentra de lleno en la preproducción de su primer largometraje: Recuerdos en La Bóveda, un film de terror psicológico utilizando locaciones en el cementerio de la ciudad de Azul, Provincia de Buenos Aires.

-Fotografías durante el rodaje y el film cortesía de Nahuel Alfonso.

Hola!!! Terminando el mes regreso con una nueva película, en este caso por primera vez en el blog con un cortometraje y que, además, fue realizado en Argentina por lo que es algo muy destacable, interesante y que me pone contento. Con el tiempo ya iré reseñando más films hechos por estos lados para que todos los vayan conociendo un poco más el cine B local. El mes que viene regreso con mas material sobre el cine de bajo presupuesto.

Saludos a todos!!!
Federico

4 comentarios:

  1. Buenisima nota Fede, muy completa y vamos por mas cine de terror con produccion argentina

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  2. Felicitaciones Fede, Ninita te apoya siempre, Geniallllllllll

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